Tres mujeres pobres. Tres vidas empujadas a la prostitución por un sistema que las expulsa de todo lo demás: trabajo digno, vivienda, salud, educación. Tres cuerpos desprotegidos, asesinados, invisibilizados.
Nos pasamos tres pueblos si creemos que esto es un caso aislado. Nos pasamos tres pueblos si pensamos que la culpa es de ellas, o de “la mala suerte”. Nos pasamos tres pueblos si seguimos repitiendo que “algo habrán hecho”.
Porque lo que las mató no fue solo un femicida: fue la indiferencia política, la desidia judicial, la explotación normalizada. Las mató la impunidad. Las mató el abandono.
Decimos basta.
Basta de mirar para otro lado.
Basta de que la pobreza sea una condena de muerte.
Basta de que la prostitución siga siendo el único “trabajo” que este sistema ofrece a miles de mujeres.
Justicia para ellas.
Protección real para las que siguen vivas.
Políticas públicas que no las dejen caer.
Nos pasamos tres pueblos si no hacemos nada.
Negra77
No hay comentarios.:
Publicar un comentario